- MARTES A DOMINGO, DE 11:00 A 19:00 HRS. A PARTIR DEL 6 DE ENERO DE 2026.
- PUERTO OCTAY, LAGO LLANQUIHUE
La Zona Típica de Puerto Octay fue declarada en el año 2010 por el Consejo de Monumentos Nacionales, con el objetivo de proteger su identidad patrimonial. Su superficie es de 23 hectáreas en el centro antiguo del pueblo, incluyendo los Galpones de Octay.
En el año 2017, la Familia Puchi Reyes adquiere esta propiedad que estuvo por años abandonada. Las edificaciones, a pesar de ser de maderas nativas como el roble pellín, mostraban un avanzado deterioro: los pilares, fijados directamente a la tierra, mostraban daños por humedad, y la cubierta mostraba signos de deformación estructural en su cumbreras y superficies de tejuelas. Por otro lado, el ingreso constante de lluvia aceleró el desgaste de las maderas. Este valioso patrimonio estaba en serio riesgo. Se comenzó así el proyecto de restauración patrimonial liderado por el arquitecto Rodrigo Puchi, que fue luego aprobado por el Consejo de Monumentos Nacionales.
Un equipo de ingeniosos maestros locales, llevaron a cabo la titánica tarea de nivelación. El objetivo era fundar los Galpones sobre fundaciones nuevas, ya que los pilares estaban enterrados en tierra. Para ello se tuvo que “suspender” parte importante del galpón, mediante alza primas y tensores, para poder construir nuevas fundaciones perimetrales donde se apoyan los pilares nuevamente.
Luego se procedió a bajar la nave y nivelar la totalidad de la estructura, cumbreras y superficies de la cubierta. Los pilares y muros fueron aplomados, y la estructura fue reforzada mediante diagonales. Finalmente, se instaló una nueva cubierta metálica sobre las antiguas tejuelas—que se conservaron como terminación interior— y se reemplazaron los antiguos pisos de tierra por losas de hormigón, dando mayor durabilidad y uso al espacio.
La restauración también puso especial atención en su relación con el entorno. El conjunto vuelve a abrirse hacia el paisaje lacustre, recuperando vistas históricas hacia el Lago Llanquihue y del humedal circundante.
Los Galpones que vemos hoy conservan la esencia de su pasado, historia y memoria, recuperando su belleza arquitectónica y estructural, su valor patrimonial y su vínculo con el paisaje, haciéndolo un “patrimonio vivo” con un uso nuevo, abriéndose como un espacio cultural, de arte y oficios, y proyectando un futuro nuevo en torno a la creatividad.